control del combustible y de las operaciones en los trenes
A principios de la década de 2000, la red ferroviaria de Irak sufrió graves daños como consecuencia del conflicto militar, hasta el punto de permanecer completamente disfuncional durante cuatro años. A medida que la situación general del país empezó a mejorar, el sistema ferroviario también mejoró. En primer lugar, se restableció la comunicación ferroviaria entre las dos principales ciudades de la nación, Bagdad y Basora. Esta línea ferroviaria se extiende a lo largo de 545 km.
Sin embargo, debido a la guerra y al largo periodo de inactividad de los ferrocarriles, el sistema de supervisión de la red se encontraba en un estado de decadencia total. Y sin ninguna solución moderna para la supervisión y el control automatizados, los Ferrocarriles de la República Iraquí se encontraron con problemas como: