Aplicación: Una semana en lugar de un mes
El proyecto se completó en un plazo excepcionalmente breve. Tras recibir la solicitud urgente y acordar los requisitos técnicos, el equipo preparó el equipo, dispuso la verificación metrológica acelerada, organizó la entrega y la instalación in situ, y comprobó la corrección y estabilidad de la transmisión de datos.
El ciclo completo, desde la solicitud inicial hasta la puesta en marcha del sistema de vigilancia, duró 7 días.
Resultados prácticos
Tras la puesta en marcha del sistema, el cliente y las autoridades competentes tuvieron acceso a datos objetivos sobre las condiciones del aire en las instalaciones.
La instalación de analizadores de gases permitió:
- controlar la composición real del aire en lugar de basarse únicamente en percepciones subjetivas;
- comparar los indicadores de calidad del aire con los modos de funcionamiento tecnológico de la instalación;
- tener en cuenta la dirección del viento y evaluar la zona de dispersión;
- responder rápidamente a posibles desviaciones.
El sistema de supervisión se convirtió en una herramienta práctica para analizar la situación en el emplazamiento. Además, la arquitectura de la solución se diseñó teniendo en cuenta la escalabilidad desde el principio: el número de puntos de control y la funcionalidad del sistema pueden ampliarse sin necesidad de reconstruir toda la infraestructura.
Resultados del proyecto
- El sistema de vigilancia se puso en marcha en 7 días.
- En el emplazamiento se instalaron 7 analizadores de gases Sokol-GA.
- Los instrumentos se colocaron cerca de unidades tecnológicas clave.
- Los datos se transmiten a distancia a través de la estación meteorológica Sokol-M1.
- En caso de pérdida temporal de la comunicación, la información se almacena en la memoria interna.
- Gracias a la verificación metrológica, los datos pueden utilizarse en informes oficiales y trabajos normativos.
Conclusión
En el plazo de una semana, se desplegó un sistema de vigilancia en las instalaciones para registrar la composición del aire cerca de las posibles fuentes de formación de gas y tener en cuenta las condiciones meteorológicas, incluida la dirección del viento.
Esto permitió pasar de las suposiciones a los datos objetivos. El cliente y las autoridades competentes recibieron un herramienta de control continuo de la situación y la toma de decisiones basada en mediciones.