MOBA recibió el encargo de suministrar un sistema para controlar el combustible que se llenaba y se dispensaba en los tanques de almacenamiento subterráneos (UST) de las gasolineras. El cliente se enfrentó a importantes retos debido a la longitud de los cables de los sensores, ya que la distancia entre el sensor del UST y el localizador GPS de MOBA era de 7-8 metros. El tendido de cables tan largos a ras de suelo no sólo era difícil, sino que también los exponía a riesgos de daños, como cortes o rotura de acopladores bajo cargas pesadas, lo que provocaba frecuentes fallos en los sensores.
Además, la estación de los monzones planteaba un serio desafío, ya que provocaba inundaciones que podían comprometer la funcionalidad del sistema. Consciente de estos problemas, el cliente buscaba una solución sólida alineada con las tendencias de Industria 4.0 e IoT para agilizar la supervisión del combustible, mejorar la eficiencia operativa y permitir el acceso remoto a los informes para una mejor toma de decisiones.